Antes de seguir navegando…
Cerrá los ojos.
Sentí tu cuerpo.
Inhalá profundo.
Exhalá largo.
Escaneá tu cuerpo con la respiración.
Llevá aire ahí donde más lo necesitás.
Soltá la mandíbula. Relajá los hombros.
Acá no estás apurad@.
Estás volviendo a vos.
Estás conectando con tus raíces.